
Cuando la gente se enteró de la existencia o no existencia de Antares, preguntó ¿còmo se llega allì?
Aquiles los miró y dijo batallando duro.
Buda entrecerró sus grandes ojos y murmuró: concéntrense y busquen...
Bill Gates sonrió y haciendo un guiño dijo: ya inventaremos algo. jejej.
Alá miró el todo que habìa entonces y exclamó: por allá, por allá, señalando la ciudad de Medina.
La madre Teresa de Calcuta, levantando la mirada del agonizante preguntó: ¿qué Antares?
Képler miraba el firmamento con grandes ojos, y murmuraba: mmm, ajá.
Por fin vino Lilliake y con risas estridentes, quitándose el polvillo cósmico de las alas, chilló: Antares está dentro de ustedes, bobossssss.
